Calentamiento global e incendios/ Thomas Kitzberger, investigador

Calentamiento global e incendios/ Thomas Kitzberger, investigador

“Habrá más huracanes”

29 January 2007

published by www.noticiasyprotagonistas.com


El agua puede alimentar al fuego. Específicamente la del Océano, que está aumentando su temperatura y, de la mano de diversas variables, genera un incremento en los incendios forestales. Una investigación vanguardista que nos llega de la mano de un científico nacido en nuestro país, dónde más. Que para avanzar en su trabajo debe ir al exterior, dónde más.

Argentina — De la Universidad del Comahue nos llega este estudio liderado por Thomas Kitzberger. El mismo da pruebas de cómo influye el calentamiento global y el cambio de temperatura en los océanos en el aumento de incendios forestales. Un trabajo que lo lleva a Estados Unidos y que significa un nuevo llamado de atención para el Planeta Tierra y sushabitantes.

Kitzberger se graduó en Biología en la UBA, se doctoró en Colorado (EE.UU.) y desde fines de la década del ’80 reside en la Patagonia, donde trabaja en el Departamento de Ecología de la Universidad del Comahue como investigador del Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Argentina. Su labor en regeneración de bosques luego de incendios resulta una herramienta fundamental para el manejo y la conservación de los bosques de la Patagonia.

N&P: – ¿Por qué se interesa un científico de la Patagonia en los incendios en Estados Unidos?
T.K.: – Respecto a los problemas ecológicos podemos hablar de problemas globales. Entonces, me interesan las relaciones entre el clima y los ecosistemas terrestres, en particular lo que pasa con los incendios forestales. Los he estudiado durante muchos años en la Patagonia, pero también me interesa entender la relación entre el cambio climático y los incendios forestales en distintos lugares del mundo. En Norteamérica era donde estaba la mejor base de datos para poder demostrar esta relación porque tienen registros de fuegos antiguos. En Sudamérica las bases de datos no están todavía tan desarrolladas.

N&P: – ¿Cómo se relacionan las variaciones de temperaturas en los océanos con el calentamiento global?

T.K.: – Cuando se estudia un incendio forestal se piensa mucho en quién prendió el fuego o las condiciones climáticas. Pero hay que mirar un poco más el clima en general, y en eso las temperaturas de los mares juegan un factor al que no se le ha dado la importancia debida. Un pequeño cambio en la temperatura de los mares produce grandes cambios en el clima en los continentes, lo que también repercute en los grandes incendios forestales.
En nuestro estudio analizamos los anillos de los árboles y pudimos determinar que hubo períodos con distintas temperaturas del mar que se correspondían con períodos con cambios en la cantidad de incendios que se producían en el continente. Específicamente, encontramos que cuando el océano Atlántico tenía temperaturas más altas había fuegos más grandes y, que mientras la temperatura del mar estaba en fase fría, disminuían.

N&P: – ¿Cuál es la situación actualmente?
T.K.: – Ahora el océano Atlántico ha entrado en una fase cálida, fluctúa la temperatura a una escala de 60 a 70 años, es decir, que hay períodos fríos de 60/70 años seguidos por periodos cálidos. En 1995 hemos entrado en un período cálido que también se ha relacionado con la gran frecuencia de huracanes.

N&P: – Kathrina en Nueva Orleáns, los tifones en Asia, ¿cuál es la perspectiva?
T.K.: – Hay que mirar más las tendencias de varios años que la de un año al otro. Quizás éste fue un año con menos huracanes pero producido por otras condiciones que no tienen que ver con el Atlántico, pero la tendencia de largo plazo es hacia un aumento en la frecuencia de huracanes.

El día después de 60 años

N&P: – ¿Se conoce el origen de estos cambios?
T.K.: – Se cree que es un ciclo que está determinado por corrientes oceánicas y en particular por cambios en la salinidad. Los océanos son cuerpos de agua muy complejos que tienen corrientes propias, donde el movimiento de aguas está determinado principalmente por temperatura, salinidad y los distintos océanos que rodean nuestros continentes tienen distinta ritmicidad en la temperatura. Por ejemplo, el océano Pacífico tiene lo que ya conocemos como la oscilación del Niño. Es una oscilación de alta frecuencia, que cada 4, 5, 6 o 7 años cambia de temperatura. El Atlántico, en cambio, tiene una ritmicidad de baja frecuencia, como dijimos, de 60 a 70 años. Aún no se conocen bien los orígenes de esa ritmicidad, pero se sabe que existe y afecta mucho al clima sobre los continentes e influye en losincendios.

N&P: – ¿Qué lecciones dan estos estudios para la Argentina?
T.K.: – Tenemos que seguir estudiando la relación entre cambios en la temperatura del mar y eventos de grandes fuegos en Sudamérica, en particular en la Argentina. Es muy probable que la relación se cumpla también en nuestro país, debemos seguir estudiándolo, mitigando los efectos del cambio climático y del gas invernadero, porque sabemos que las temperaturas de los océanos están fuera de la variabilidad natural y esto produce grandes cambios, ya estamos viendo grandes cambios climatológicos y ecológicos en nuestros sistemas. Por lo tanto, debemos dejar a los océanos en sus ciclos naturales y no alterar sus propiedades de manera que repercutan en nuestra vida y nuestros ecosistemas.
En general tendemos a pensar en el cambio global en cuestiones terrestres, cuando en realidad los grandes reguladores del clima mundial son los océanos.

N&P: – ¿Qué otras cuestiones no son tan conocidas?
T.K.: – Todavía es una gran incógnita el gran pulso de agua dulce que se está produciendo con el derretimiento del Ártico. El casquete polar del Ártico va a desaparecer en un par de décadas, y eso significa una importante cantidad de agua dulce para los mares. Hay que ver para dónde va a ir.


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