Prácticamente controlados los seis incendios forestales que han arrasado 7.500 hectáreas

Prácticamente controlados los seis incendios forestales que han arrasado 7.500 hectáreas 

23July 2005

publishedby servicios.hoy.es


El perímetro de los fuegos estaba anoche dominado y se esperaba superar la situación La bajada de temperaturas, que continuará, ha ayudado a controlar eficazmente los frentes

«La gran tragedia es que está ardiendo uno de los bosques mediterráneos más emblemáticos de Europa». En los Ibores y en las Villuercas los seis incendios declarados el jueves dejaron de extenderse a media tarde de ayer y el Infoex esperaba tenerlos controlados en las siguientes horas tras arrasar más de 7.500 hectáreas.

Esta es la cifra que el autor de ese lamento, el consejero de Desarrollo Rural, Francisco Javier López Iniesta, había dado por la mañana y por la tarde la Junta eludió facilitar las últimas estimaciones a la espera de nuevas noticias que darán a conocer hoy.

La situación a las ocho y media de la tarde era ayer de «práctico control de todo el perímetro de los incendios» y, «si las condiciones metereológicas son las mismas que la noche pasada, en pocas horas quedarán controlados», añadían desde el Infoex.

En los focos de Castañar de Ibor, Navalvillar de Ibor, Cañamero, Alía, Guadalupe y Valdecaballeros, que eran los detectados, se producían rebrotes de poca importancia que estaban siendo sofocados por los efectivos aún presentes.

El relativo control que se estaba ejerciendo sobre las llamas permitía que siguiera la retirada de los medios aéreos de los incendios en Cañamero, Alía, Navalvillar de Ibor y Valdecaballeros aunque durante la noche iban a permanecer sobre el lugar los mismos retenes que actuaron la noche anterior, al igual que toda la maquinaria.

Hoy se incorporarán algunos medios aéreos con el fin de continuar las labores de extinción del incendio definitivamente, si bien el nivel de alerta 2 del plan Infoex se mantendrá al menos este sábado en las primeras horas por la necesidad de seguir contando con medios del Estado.

A primera hora de la tarde, sobre las 17 horas seguían operando cinco helicópteros, 5 hidroaviones y un avión de coordinación del Ministerio de Medio Ambiente, así como seis helicópteros de la Junta de Extremadura.

Los medios terrestres y la maquinaria pesada actuaban en los incendios centrados en el enfriamiento del perímetro de los incendios e interviniendo sobre los rebrotes que se estaban produciendo dentro de dicho perímetro al objeto de que ninguno de estos rebrotes progrese y se convierta en un nuevo frente.

A las tres de la tarde habían regresado a sus casas los 600 vecinos de Navalvillar de Ibor evacuados en la víspera a consecuencia de una catástrofe que se inició a las dos menos cuarto de la tarde del jueves en las cercanías de Cañamero y que continuó a lo largo de la tarde con otros focos en Castañar de Ibor, Valdecaballeros-Talarrubias, Alía y Castilblanco, según esta secuencia de hechos:

EXTREMADURA SE ACUESTA PREOCUPADA

A las doce de la noche del jueves, más de tres horas después de que los medios aéreos descansaran en sus pistas, a pie de incendio retenes, brigadas y sobre todo maquinaria pesada no descansaban mientras en el resto de la región los conocedores de la situación se van a la cama seriamente preocupados. Los vecinos de Navalvillar de Ibor, unos 600, que han sido evacuados durante la tarde a Bohonal y luego a Navalmoral de la Mata, se disponen a pasar la noche en el pabellón municipal de deportes.

A medianoche de este jueves se encuentran activos los incendios de Cañamero, Castañar de Ibor, Talarrubias y Alía, mientras se han detectado nuevos focos en García Sola y Cambroncino de menor importancia. El quinto de los grandes incendios declarados por la tarde, Castilblanco, se da ya por controlado.

El incendio con origen en Cañamero mantiene un frente activo en dirección noreste, a Guadalupe y se combate mediante un gran cortafuegos sobre otro ya existente. La población de Guadalupe está en alerta dada la inestabilidad del fuego.

En Castañar, el fuego se mantiene dirección noroeste y la situación parece estable, con focos hacia el sur que en esos momentos no preocupan.

El fuego con origen en el término de Talarrubias mantiene mantiene su frente en dirección también noroeste pero de una forma virulenta que exige sobre él vigilancia intensiva y la realización de cortafuegos.

Maquinarias y brigadas combaten las llamas en Alía a la vez que se detecta un nuevo foco en García Sola aunque parece de poca intensidad.

LOS FOCOS SE AGRUPAN

A primera hora de la mañana del viernes, a las siete menos diez, los responsables del Infoex vuelven a hacer un análisis general. Durante toda la noche los efectivos humanos y materiales se han esforzado «hasta la extenuación» según el consejero de Desarrollo Rural y parece que la situación empieza a definirse por dos grandes incendios que se van agrupando, uno más preocupante en los Ibores, y otro al sur en las Villuercas.

Durante la nochen han trabajado 22 brigadas en los términos de Cañamero, Castañar de Ibor, Alía y Valdecaballeros (este se inició en Talarrubias), así como 20 máquinas.

A las siete y media de la mañana, con las primeras luces diurnas, los incendios de las Villuercas -Cañamero-Guadalupe, Alía y Valdecaballeros- se han convertido en uno solo de un gran perímetro, pero sin problemas para la población según el Infoex. Ha sido posible reducirlo en su extensión durante la noche por el gran número de máquinas en activo. Los responsables del operativo puesto en marcha entienden que va a ser el más fácil de controlar a lo largo del día si no cambian las condiciones meteorológicas.

Por contra el siniestro más al norte en los Ibores, Navalvillar y Castañar, se encuentra «descontrolado, es de gran virulencia y a pesar de los trabajos realizados durante la noche ha sido imposible encauzarlo», reconocen fuentes del plan.

Las autoridades mantienen el nivel 2 del Infoex y el mismo grado del de Protección Civil de Extremadura (PLATERCAEX). Entre las ocho y las nueve de la mañana todos los miembros de los retenes van a ser relevados para que descansen puesto que por la tarde volverán a entrar en acción.

«NOS HAN HECHO DAÑO»

A las once de la mañana se reúne en Mérida el comité asesor del PLATERCAEX: Junta de Extremadura (siete consejeros y algunos directores generales), el Centro 112, Delegación del Gobierno, Protección Civil, Guardia Civil, el Ejército, Diputaciones provinciales, Federación de Municipios y Tribunal Superior de Justicia.

Tras analizar la situación y acordar el retorno de los vecinos de Navalvillar de Ibor a su localidad, comparece pasada las doce y media ante los periodistas el consejero de Desarrollo Rural, López Iniesta, que transmite un optimismo moderado pero reconoce que «si alguien ha intentado hacernos daño, lo ha conseguido». Si en la noche anterior se estimaban en no menos de 1.000 hectáreas las quemadas, ahora el balance provisional sube a 7.500. «No hay peligro para la población pero no estamos tranquilos», resume.

La noche ha ayudado y el fuego ha bajado en intensidad pero no las tienen todas consigo hasta que las temperaturas suban en las horas centrales del día. Los fuegos parecen ahora en esta mañana del viernes acotados en su perímetro, especialmente el de los Ibores que puede ser «el primero que caiga», mientras que el frente de Guadalupe presenta una inestabilidad peligrosa, sube y baja según las vaguadas que ocupa y el viento cambia de intensidad. «La situación es mucho mejor que la de ayer tarde», pese a todo.

A Extremadura no le falta apoyo. Se repite el de Andalucía y Castilla-La Mancha, y se añade el de Castilla y León. Han llamado la vicepresidenta del Gobierno, a ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona y la extremeña de Vivienda María Antonia Trujillo. Empresas privadas ofrecen más helicópteros y bulldozer.

La jornada de combate se inicia con 21 aeronaves más cuatro de reserva para dar relevos y los dos aviones de coordinación. Sobre el terreno 27 máquinas bulldozer trabajan haciendo cortafuegos para aislar los focos y otras 4 se mantienen en espera.

Las previsiones meteorológicas, a excepción del viento, corren a favor de los retenes. Las temperaturas han bajado y lo harán más, de siete a ocho grados, hasta el domingo, y eso permite atacar los frentes con gran eficacia.

Pero todo es cautela. «No me atrevo a decir cuándo van a estar todos controlados», responde Iniesta a los periodistas. Incluso puede haber reavivamientos dos o tres días después, queda mucho trabajo por hacer».

Por el día la situación sigue mejorando y la noche trae la esperanza de control total.


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